Hoy, 30 de abril de 2013 se cumple el 19ª aniversario del triste evento conocido como "El Crimen del Rol".
Os dejamos con un resumen de la historia, que no es bueno olvidar que alguna vez pasó esto en este país. También aconsejamos que leais
Homo Ludens, articulo de Perez-Reverte donde iba contra la opinión general.
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| Carlos Moreno, la victima |
Se conoce como
crimen del rol al asesinato de Carlos Moreno, un empleado de limpieza de 52 años. En la madrugada del 30 de abril de 1994, Carlos Moreno fue asesinado en Madrid en una parada de autobús del barrio de Hortaleza. Aunque en principio se pensó en un robo, las investigaciones policiales llevaron a la detención de dos jóvenes: Javier Rosado
y Félix Martínez, que en realidad habían seguido las instrucciones de
un macabro juego inventado por el propio Rosado, el de buscar a alguien
de determinadas características para asesinarle. Los medios de
comunicación se apropiaron del caso, generando una preocupación
generalizada y una avalancha masiva de críticas contra los juegos de rol.
El propio suceso, bautizado como «el crimen del rol», dio inicio a
una tendencia periodística por relacionar todo lo concerniente a estos
juegos con patologías criminales. Las asociaciones de jugadores de rol
culparon entonces a los medios de comunicación de haber desprestigiado
sus actividades debido a su ignorancia inconsciente o deliberada de
estos temas y el poco interés por realizar una investigación seria y
objetiva de los mismos, a menudo prefiriendo exagerar los hechos y
utilizando fuentes no contrastadas o simples rumores.
Posteriormente otros sucesos, como asesinatos, profanaciones o
vandalismo ritual, serían relacionados con los juegos de rol, de forma
sistemática por desconocimiento o por simple sensacionalismo.
La noticia se extendió entre los medios de comunicación como un reguero de pólvora. Un artículo denominado
Una Necrosis similar, escrito por Rafael Torres y publicado por el periódico El Mundo
el 9 de junio de 1994,
afirmaba que estos juegos producían «necrosis fulminantes en los
tejidos de la cabeza y del corazón, aparte de desprecio por la realidad e
ignorancia», afirmando además que promovían la psicopatía.
No se tomaron en cuenta las declaraciones del propio Javier Rosado en
las que declaraba no tener interés por el juego de rol: «El rol me
repugna. Sólo he jugado a
Razas. Es un juego inventado por mí, en
el que no interviene el azar. Por eso se juega sin dados. Es un juego
de estrategia. El tiempo no existe, el acto carece de importancia, eso
da igual, la persona carece de importancia».
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| Javier Rosado, autor y cabecilla del crimen |
A Javier se le condenó a 42 años y 2 meses de prisión, con 28 años de
reclusión mayor por asesinato, 4 años, dos meses y un día de prisión
menor por el delito de robo y diez años y un día por el delito de
conspiración para el asesinato. A Félix Martínez, por la atenuante de su
minoría de edad en el momento del suceso, se le condenó a 12 años y un
día de reclusión menor por asesinato.
A pesar del artículo de Rafael Torres y de otros artículos de diferentes autores, hubo otros investigadores como el periodista Carlos Berbell y el criminalista Salvador Ortega
que excluyeron la responsabilidad de los juegos de rol en el crimen,
defendiendo la hipótesis de que Javier Rosado era un asesino frío y sin
remordimientos ni conciencia, que no había sido influido por ningún otro
factor. Por otra parte, tanto la familia de Carlos Moreno como el Tribunal Supremo rechazaron la hipótesis del juego de rol para enmascarar la psicopati de los asesinos.
En última instancia de los detenidos sólo uno muy ocasionalmente
había jugado a rol, mientras que el inductor, Rosado, declaro que sólo
había jugado una partida en su vida y renegado de ello. La muerte de
Carlos Moreno no estaba vinculada al rol, sino que fue consecuencia de
las ansias de matar de Javier Rosado, una persona arrogante y sin
escrúpulos y de la fragilidad de voluntad de su mayor adulador, Félix
Martínez, que le obedecía en todo lo que preparaba.
Aunque a pesar de las pruebas aportadas las ideas de la influencia de
los juegos de rol en el crimen perdían peso por sí mismas,
transcurrieron casi cinco años desde el asesinato hasta la sentencia del
Tribunal Supremo, en el que varios medios de comunicación emprendieron
su particular cruzada contra este tipo de juegos. Asimismo, varios
directores de cine trataron de aprovechar el fenómeno mediático de los
juegos de rol para crear varias películas donde se utilizaban los
tópicos sensacionalistas, como
Nadie Conoce a Nadie de Mateo Gil, o
Jugar a Matar, de Isidro Ortiz.
Esta última fue realizada para la televisión y se inspira directamente del caso de Javier Rosado y Félix Martínez.